A medida que envejecemos, nuestra piel y nuestro cuerpo en general experimentan cambios significativos. Estos cambios afectan varios aspectos de nuestra vida diaria, incluyendo las rutinas de higiene. Una de las preguntas más comunes entre las personas mayores, especialmente aquellas que superan los 70 años, es: ¿cuándo es el mejor momento para bañarse? Según los expertos, bañarse por la mañana puede representar un riesgo mayor para este grupo etario. En este artículo, exploraremos los motivos detrás de esta afirmación y ofreceremos recomendaciones para garantizar la seguridad durante la higiene personal.
El baño es un momento de relajación y limpieza, pero también puede ser un desafío para personas de edad avanzada. Las caídas son una de las principales causas de lesiones graves en este grupo de edad y, lamentablemente, muchos de estos accidentes ocurren en el baño. Las estadísticas indican que más del 80% de las caídas en el hogar se producen en el cuarto de baño. Por ello, es fundamental repensar nuestros hábitos y procurar que la rutina de baño sea lo más segura posible.
Uno de los factores que intervienen en la decisión de cuándo bañarse es la presión arterial. Al levantarse por la mañana, muchas personas experimentan una baja temporal de la presión arterial conocida como hipotensión ortostática. Esto ocurre porque el cuerpo necesita un poco de tiempo para adaptarse a la posición vertical después de haber estado acostado durante la noche. Durante esta transición, los mayores podrían sentirse mareados o inestables, lo que incrementa el riesgo de caídas mientras se preparan para el baño.

Ventajas de Bañarse por la Noche
Bañarse por la noche puede proporcionar varios beneficios, no solo en términos de seguridad, sino también en la calidad de vida. A continuación, presentamos algunas de las principales ventajas:
- Relajación: Terminar el día con un baño caliente puede ayudar a relajar los músculos y reducir el estrés acumulado. Esto es especialmente beneficioso para aquellos que padecen de tensión o incomodidad física.
- Mejor sueño: Un baño por la noche puede inducir a un sueño más profundo y reparador. La temperatura del cuerpo disminuye tras el baño, lo que envía señales al cerebro que facilitan el sueño.
- Menor riesgo de caídas: Bañarse por la noche, cuando el cuerpo ya está en estado de reposo, puede disminuir la posibilidad de sufrir mareos o pérdidas de equilibrio debido a cambios bruscos de posición.
- Tiempo para uno mismo: La noche es un momento menos apresurado para darse un baño. Esto permite tomarse el tiempo que se necesita para una higiene adecuada y una experiencia más placentera.
Consejos para un Baño Seguro
A continuación, presentamos algunas recomendaciones para asegurar una experiencia de baño segura para los adultos mayores:
- Instalación de barras de apoyo: Colocar barras de apoyo en la ducha y cerca del inodoro puede ayudar a evitar caídas. Asegúrate de que estén bien instaladas y sean fáciles de usar.
- Uso de alfombrillas antideslizantes: Las alfombrillas en el piso de la ducha y en el área del baño pueden proporcionar un agarre adicional y prevenir resbalones.
- Bañera o ducha accesible: Considera la posibilidad de instalar una bañera de entrada baja o un asiento de ducha para facilitar el acceso y la comodidad mientras se baña.
- Iluminación adecuada: Mantén el baño bien iluminado para evitar tropiezos y caídas. Usa luces nocturnas si es necesario y asegúrate de que los interruptores sean accesibles.
- Asistencia si es necesario: Si existe inestabilidad o temor de caerse, no dudes en pedir asistencia a un familiar o un cuidador durante el baño.
Conclusión
Bañarse es una parte esencial de la higiene diaria, pero para las personas mayores, puede conllevar riesgos significativos. Optar por bañarse por la noche no solo puede ser más seguro, sino que también puede mejorar la calidad del sueño y proporcionar un momento de relajación al final del día. Implementar medidas de seguridad en el baño y seguir recomendaciones adecuadas puede marcar una gran diferencia en la vida de los adultos mayores. Recuerda, la salud y el bienestar deben ser una prioridad a cualquier edad, y cada pequeño paso cuenta en la mejora de nuestra calidad de vida.